Tener una bonita sonrisa se basa en tres principios: que no nos falte ningún diente, que estos estén alienados (de lo contrario procede un tratamiento de ortodoncia para corregir la posición de las piezas que procedan) y en tercer lugar, que los dientes estén limpios y ya puestos lo más blancos posibles. Si, el color blanco es el que todos asociamos a los dientes sanos, pero resulta que tus dientes no tienen por qué tener esa tonalidad. Esto no significa que no te cepilles los dientes regularmente ni que tus dientes no estén sanos. Lo que pasa es que el diente está compuesto por dos capas, la primera llamada dentina tiene un color marroncito/amarillo y en algunos casos gris que esta recubierta por otra llamada incisal y que sí es blanca. Que predomine una sobre otra va a depender fundamentalmente de nuestra genética.
Bien ya sabemos que tener los dientes un pelín amarillitos no es malo, pero no es estético dentro de los cánones actuales así que si estamos preocupados por nuestra imagen no podemos descartar la estética dental, porque si tienes un tipazo y cuando abres la boca tiras para atrás pues…como que no. Lo importante es contar con los tres principios descritos al comienzo de este post, para ello habrá que acudir a la consulta de odontólogo para que ponga remedio a los dos primeros y si lo deseamos nos realice un tratamiento de blanqueamiento dental.
Claro, si te faltan dientes o estos están desplazados poco puedes hacer sin ayuda profesional. En el caso de los blanqueamientos los más eficientes por razones obvias son los de clínica, pero no todos se los pueden permitir y es por ello que abundan los tratamientos para aplicación en domicilio, bien con peróxido, cubetas y lámparas de luz, por tiras o los también conocidos como lápices blanqueadores.
Hoy traemos dos de estos lápices, cuentan con unas puntas de gel blanqueante vegano que nos da opción a manejar el lápiz con total comodidad. En primer lugar, hay que lavarse bien los dientes y secarlos. En segundo usar el expandidor bucal para poder ver nuestra dentadura en todo su esplendor y de esta forma, ir aplicando el producto pieza por pieza. Después esperamos un tiempo entre 5 y 10 minutos para que el producto haga efecto manteniendo el expandidor en la boca a ser posible (si no lo podemos aguantar lo quitamos, pero la saliva podría retirar el producto). La espera tiene sus razones, si comemos o bebemos antes de que haga efecto sobre la superficie del diente no hacemos nada.
Altavoz Bluetooth JBL Grip: qué ofrece y para quién puede encajar El JBL Grip se…
Skip fue uno de los primeros jabones en polvo creados exclusivamente para usarse en lavadoras,…
El Bose SoundLink Home condensa la esencia de un sistema de sonido doméstico en un…
Dobble Star Wars Mandalorian es la versión temática del clásico juego de rapidez y observación…
¡Prepárate para la próxima pandemia mundial con el mejor de los papeles higiénicos! El Colhogar…
El monitor MSI MAG 275F E20 es un modelo de 27 pulgadas que pone el…
Esta web usa cookies.